Historia

En el año 2015, después de muchas horas de trabajo en el club hípico Goikomendi dando clases de equitación y tras darme cuenta de que mi lugar como profesora no estaba en un aula, nació mi escuela 2corazonesy7rayas con el lema «ilusión por cuidar los sueños».

Los caballos me han hecho mejor persona. Tratar con ellos me ha aportado empatía y saber escuchar, han fortalecido mi paciencia, mi amor propio, la seguridad en mi misma, el autocontrol y la constancia. Vivir con ellos me ha enseñado la vida desde el punto de vista más natural y simple, me ha puesto los pies en la tierra y me ha dado el poder de creer que los sueños se cumplen.

Para mí, convivir con Pampa y Alsacia y poder dedicar toda mi energía a transmitir valores y conocimientos mediante los caballos de muy diferentes maneras, era un sueño. Un sueño que a día de hoy es realidad. El lema de la escuela, «ilusión por cuidar los sueños», anima a todos los que pasan por ella, a confiar en eso que cada uno llevamos dentro y a tener ilusión por ir eligiendo el camino que vaya hacia ese sueño.

Los caballos aportan tanto en el desarrollo de tantos aspectos de nuestra vida… Todo lo que he aprendido con ellos han sido aprendizajes de vida, aplicables a la vida real. Por eso, confío en los caballos como los compañeros perfectos para nuestro desarrollo personal. Al fin y al cabo, ellos son como un espejo, que reflejan lo que somos, cambiando el reflejo tan pronto cambiamos de forma de actuar, de sentir… Reflejo que nos ayuda a darnos cuenta y a poder encontrar la mejor versión de nosotros mismos.

Esto solo es correcto desde el enfoque correcto del trabajo que hagamos con los caballos y la práctica de equitación. En la escuela, el foco siempre está en el caballo y su bienestar. Nuestro interés es aprender sobre su naturaleza para ofrecerles lo mejor para ellos, requiriendo esto mucho esfuerzo a nivel físico, mental y emocional. Solo cuando el caballo crece y se beneficia de lo que hacemos con él, puede la persona crecer.

Si algo te une a los caballos, seguro que en la escuela encuentras un lugar donde conectar contigo mismo, con la naturaleza y los caballos, y ojalá te lleves tanto como me llevo yo.

En el año 2018 nos trasladamos a una casa privada en el barrio de Mendiondo en Laukiz (Bizkaia). Un lugar diseñado para el bienestar del caballo, base esencial de la escuela, donde desarrollamos las actividades de la escuela.

Años clave:

2015. Nace la escuela 2corazonesy7rayas.

2018. La escuela se traslada a Cal Julen, una casa privada en el barrio de Mendiondo, Laukiz.

¿En qué se basa la escuela 2corazonesy7rayas?

Ya llevaba años trabajando de forma diferente dentro de la dinámica de la hípica. No encontraba sentido a llevar un año montando y aún no saber coger a un caballo del prado o que me diera miedo cualquier reacción que tuviera el caballo si estaba cerca de él, aunque me fascinara. Así que añadí clases de cuidado y manejo del caballo y teoría para los niños que venían a montar, ofreciendo así una formación más completa y equilibrada a los pequeños jinetes y amazonas.

El plan era pasar todo el sábado en la hípica pero no con libertad para hacer lo que quisieran. Siempre he cuidado mucho que lo que hicieran con los caballos sea desde el respeto. Y para que los niños puedan respetar, es necesario que conozcan cómo son los caballos y cómo sienten. Y esto, es todo un mundo que, a mi parecer, todos los jinetes y amazonas tendrían que descubrir antes de poner un pie en el estribo.

En la escuela, aprendemos sobre caballos, sobre sus cuidados y manejo, trabajo pie a tierra y, finalmente, equitación. Dirigido a niñ@s, adolescentes y adultos. Diferentes programas para grupos o trabajo individual que puedes consultar aquí. También colaboramos con otros profesionales en proyectos conjuntos que puedes consultar aquí.

¿De dónde viene el nombre 2corazonesy7rayas?

Cuando daba clases en Goikomendi, la madre de una de mis alumnas, se convirtió en una persona muy importante para mí.

Ella es María Olarte y la llamo «sister» porque nos dicen que nos parecemos, ¡y a mi no me puede hacer más ilusión la comparación!

De izq a dcha: María Olarte, Alsacia y Lorena

Ella me acompañó en la creación del proyecto de mi escuela.

Después de muchas conversaciones, un día, en su casa de Vitoria con su hija Laurita, cuando ya tenía claro qué era la escuela, solo faltaba ponerle nombre. Así que en un papel enorme fuimos escribiendo las palabras que eran importantes para el proyecto. Sin duda, la más importante era cuidar. Y así lo quise destacar rodeándola de 2 corazones y, ademas, subrayándola con 7 rayas. Tal y como se ve en la imagen.

Cuidar los caballos, cada gesto, cada paso que demos con ellos, ser cuidadores con nosotros, con los caballos, con los demás, cuidar las actividades que ofrecemos a los más pequeños, cuidar cómo enseñamos, cuidar lo que nos hubiera gustado para nosotros y ofrecerlo a quien lo quiera. Cuidar la manera de ofrecérselo, cuidar los tiempos de cada uno. Cuidar el mundo del caballo y darlo a conocer de la mejor manera para cuidar los caballos que nos encontremos por el camino.