"Ilusión por cuidar los sueños"

Escuela de caballos y sus cuidados, trabajo pie a tierra y equitación con  sentido.

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2 corazones y 7 rayas

¿de dónde viene el nombre?

«Un día, después de muchos años con caballos y unos cuantos dando clases de equitación a niños en la hípica donde crecí, me di cuenta de que mediante esas clases yo no transmitía lo que realmente llevaba dentro.

La escuela de equitación que yo soñaba era mucho más que una escuela de equitación. En aquellas clases de equitación, no solo enseñaba a los alumnos a montar a caballo, eran mucho más que clases de equitación. Pero me di cuenta de que, aunque pusiera todo mi corazón, no me daba tiempo a enseñar más cosas, que había que cambiar el formato y que realmente no empezaría por ahí, empezaría por el principio.

El principio es conocer al caballo, conocer al noble animal que deseas montar. Conocer cómo se comporta y el por qué de su naturaleza, aprender a comunicarte con él, a entenderte y crear un vínculo antes de que te montes en él, para que cuando te montes tenga sentido. Para que sea una equitación con sentido y consentida. 

Escribiendo en una hoja todas las palabras importantes y todos los valores que yo quería para mi escuela, la palabra más importante era cuidar, la que tenía que aparecer sí o sí. Para destacarla en el papel hice dos corazones alrededor de cuidar y la subrayé en el papel no una, ni dos, ni tres, ni cuatro, la subrayé 7 veces. Entonces, por eso se llama 2corazonesy7rayas, por la importancia que tiene «cuidar» en el proyecto. Cuidar a los caballos y transmitir ese cuidado a las personas que se acerquen, cuidar los acercamientos, las enseñanzas y cuidar la equitación en última instancia. Todo lo que sea cuidar, que al final ya no es solo cuidar en relación al mundo del caballo, sino cuidar en general.

Y sobre todo cuidar nuestros sueños, porque para mí, que empecé con los caballos con once años, vivir la vida con los caballos era como un sueño pero casi que no era ni para mí. Y gracias a que durante la vida he ido tomando las decisiones con el corazón, de repente, y casi sin ser consciente del proceso, me he sorprendido a mi misma compartiendo la vida con mis yeguas Pampa, con quien llevo veinte años, y su hija soñada, Alsacia.

Si realmente tienes un sueño y tienes ilusión por cuidarlo, porque no vale con soñar con pajaritos, sino que todo lo que vayas haciendo vaya hacia allí, puede cumplirse. De ahí el lema «ilusión por cuidar los sueños», porque más allá de todos los aprendizajes que podamos hacer con los caballos mientras crecemos con ellos, quiero transmitir a las personas que se acerquen a la escuela la ilusión porque cuiden sus sueños, que pueden ser con caballos o no.»

Lorena

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